Deleuze permanece diagonal con respecto a los bloques de opinión filosófica que dibujaron el paisaje intelectual desde los años sesenta. Como todo gran filósofo, y en perfecta conformidad con el tono aristocrático de su pensamiento, él constituye su propia polaridad. Porque sólo tenía una pasión intelectual auténtica: proseguir su obra de acuerdo con el método intuitivo y riguroso que había fijado de una vez por todas. Sin duda hacía falta la multiplicidad infinita de casos que componen la vivacidad de la época, pero sobre todo la tenacidad incomparable de su tratamiento uniforme. En esta secuencia de nuestra historia filosófica sólo hubo en definitiva dos cuestiones serias: el Todo (o el Uno) y la gracia (o el acontecimiento). La obstinada confrontación con estas cuestiones, bajo las especies apareadas del eterno retorno y el azar, hizo de Deleuze un gran pensador contemporáneo." Alain Badiou, filósofo, dramaturgo y novelista, enseña filosofía en la Universidad de París VIII-Vincennes y en el Colegio Internacional de Filosofía. Es autor de numerosas obras, entre ellas: Théorie du sujet (Seuil, 1980), L'Etre et l'Evénement (Seuil, 1982), Conditions (Seuil, 1992), Beckett-L'increvable désir (Hachette, 1995), y Calme bloc ici-bas (POL, 1997). ODI2060
La asociación del Estado de derecho y del Estado social debía permitir construir una «sociedad de semejantes» donde, a falta de una estricta igualdad, todos pudieran ser reconocidos como personas independientes y resguardadas contra los avatares de la existencia (desempleo, vejez, enfermedad, accidentes de trabajo, entre otras); «protegidos», en una palabra. Este doble pacto -civil y social- hoy está amenazado. Por un lado, por una demanda de protección sin límites, de naturaleza tal que genera su propia frustración. Por el otro, por una serie de transformaciones que erosionan progresivamente los diques levantados por el Estado social: individualización, declinación de las organizaciones colectivas protectoras, precarización de las relaciones de trabajo, proliferación de «nuevos riesgos». ¿Cómo combatir esta nueva inseguridad social? El autor intenta responder estos interrogantes. Robert Castel es sociólogo, director de estudios en la École des Hautes Études en Sciences Sociales, Francia. Es el autor de los ya clásicos Metamorfosis de la cuestión social y, junto con Claudine Haroche, de Propiedad privada, propiedad social, propiedad de sí. ODI2062
"En El lugar de la cultura, Homi Bhabha expone el imperativo conceptual y la consistencia política del proyecto intelectual poscolonial. En una fascinante serie de ensayos explica por qué la cultura del Occidente moderno debe ser reubicada desde una perspectiva poscolonial. Bhabha comenta a escritores tan diversos como Morrison, Gordimer, Conrad y Walcott. Regresa a los archivos del motín indio y retoma el traumático espacio de Los versos satánicos. Vuelve a pensar los temas de identidad, agencia social y afiliación nacional. Establece así una teoría de la hibridez cultural y de la "traducción" de la diferencia social que va más allá de los polos del Yo y el Otro, el Este y el Oeste.
El lugar de la cultura es un libro excepcional y apasionante, que reúne por primera vez una selección de los mejores escritos en el campo de la literatura y la crítica cultural.
"Homi Bhabha es un ser único, un lector de enorme sutileza e ingenio y un teórico de fuerza poco común. Su obra es un hito en los intercambios de épocas, géneros y culturas; lo colonial, poscolonial, lo modernista y posmoderno."
Edward Said, Universidad de Columbia
"Homi Bhabha pertenece a ese pequeño grupo de pensadores que ocupan el puesto de avanzada en la literatura y la reflexión teórico cultural. No es posible concebir una discusión seria del saber poscolonial y posmoderno sin aludir al señor Bhabha."
Toni Morrison, Universidad de Princeton